En casa teníamos ganas de tomar el aperitivo, pero con el tiempo tan desapacible que hizo no apetecía salir de casa. Con un poco de tiempo matamos nuestro antojo haciendo unas gabardinas para unos langostinos que teníamos recién comprados.
El picoteo estuvo bien, acompañándolo con unas cervecitas, aunque hubiésemos preferido dar un paseo y tomar algo en una terraza al calor de los rayos solares. De momento, por aquí, habrá que esperar.
Salud




