Antes del verano asistí al curso de iniciación a la cocina creativa que organizó el Aula de Cociña Portomuiños, con Gonzalo Rey (Chechu), del restaurante Agar-Agar, como profesor. El curso fue de lo más interesante y entretenido, además de aprender técnicas, manipulaciones, "truquillos", etc. Y Chechu supo hacer el curso muy ameno y cercano.
En cada clase realizamos tres platos y, como es lógico, algunos tenían más aceptación que otros, también dependiendo de los gustos de cada uno.
Un día lo dedicamos a los postres y a mi me encantó el que hoy os presento. Me gusta por su suavidad y frescura. Es de esos postres que, aunque estés lleno, entra bien y casi lo agradeces.
La importancia del plato que se utilice para emplatar es fundamental y en este caso se entiende mucho mejor. Sobre un fondo oscuro queda mucho más lucido. Y no varié nada la forma de hacerlo ni emplatarlo en el curso, que podéis ver AQUÍ.
Como veréis es muy fácil de realizar. Espero que os guste.
Salud




