Con el frío que hace por aquí ya hace tiempo que apetecen platos de cuchara.
En casa nos gustan estos platos que ayudan a aplacar el frío y que reconfortan tanto. Sin embargo, a veces, no hay tiempo para preparar unas legumbres de forma tradicional, y menos con el ritmo de vida que llevamos, con horarios tan ajustados, demasiados compromisos, que no dejan tiempo ni para coger aire.
Con este tipo de olla estos platos se hacen de forma muy rápida, quedan realmente bien y nos permiten no renunciar a ellos que, quizá, abandonaríamos por falta de tiempo.
Después de cerrar la olla y que apareciera el primer anillo, han estado a fuego mínimo 2 minutos, después retiré del fuego, dejé que perdiera la presión y listo. Además se pueden hacer en cualquier momento ya que este tipo de lenteja no necesita remojo.
Normalmente, cuando hago lentejas las hago viudas, sin carne y en crudo, sin sofreír la cebolla. Las hago de forma similar a como hice en su día la fabada, pero sin proteína animal, con diferente tiempo de cocción, con el puñado de arroz y con hortalizas variadas, dependiendo de lo que tenga en casa.
Esta vez tenía un trozo de lacón desalado que me había sobrado y decidí aprovecharlo para las lentejas. No quise ponerle sal y la preferí ajustar al final debido a lo que me pudiera soltar el lacón. Tampoco quise usar pimentón dulce ya que el chorizo había dado lo suyo.
Bueno, pues os animo, si tenéis una olla rápida, a realizar este tipo de platos, que ahora, en invierno, cunden tanto.
SALUD




